jueves, 11 de septiembre de 2008

¡Kashmir!

Cachemira

Una de las zonas más calientes y peligrosas para toda forma de vida terrestre es la región de Cachemira. Este punto del planeta se encuentra dividido entre tres naciones: China, Pakistan y la India. Situado al norte de la India y Pakistán, Cachemira consta de trece millones de habitantes, en su mayoría musulmanes, aunque existen también minorías budistas e hindúes. Pakistán controla la región noroccidental (Territorios del Norte y Azad Kashmir (Cachemira libre) llamadas "Cachemira ocupada pakistaní" por India). India controla los sectores central y meridional de la región (Jammu y Cachemira, llamados territorios ocupados por India por los pakistaníes), mientras que China ha ocupado la región nororiental (Aksai Chin).

El problema territorial comenzó cuando ambos países (Pakistan y la India) se independizaron de la Gran Bretaña a finales de los años cuarentas. Cachemira había sido convertida en un sultanato árabe hacía algunos siglos, siendo parte también del imperio mongol. No obstante los británicos tenían a un marajá hindú que, como la mayoría de los hindúes, portaba el apellido Singh y cuyo nombre era Hari. Este individuo decidió anexar el territorio a los hindúes ocasionando la ira Pakistaní, ya que éstos pensaban que serían parte de su país por su composición étnica y religiosa. La declaración de independencia decía que los territorios de mayoría musulmana (en este caso 80%) pasarían a formar parte del vecino país. Pakistán mando tropas y comenzó la guerra. Este conflicto ha mantenido al mundo en suspenso y terror ya que ambas naciones poseen armamento nuclear (India desde 1974 y Pakistán desde 1998). Debido a esta situacion se gestó un movimiento islámico pro pakistaní, pero separatista en el fondo, llamado Hizbul Mujahideen. También existen otros grupos importantes como el Frente de Liberación de Jammu y Cachemira, independentista, y la Jamaat Islami, que lucha por la anexión a Pakistán. Después de dos conflictos abiertos y varias guerras no declaradas con más de 80,000 muertos, este enfrentamiento se acentúa gracias a las manifestaciones pro pakistaníes que han movilizado a mucha gente. Las calles de la capital Srinagar se han llenado de manifestantes que se adhieren a esta causa. Se comienza a hablar de un jihad contra el gobierno de Nueva Delhi, más aún tras el asesinato de veintidós manifestantes civiles musulmanes por parte de la policía.
Ya Bill Clinton, ex presidente usamericano, calificó a principios de este siglo a esta región como la más expuesta y peligrosa del mundo. Estacionados en esta zona se encuentran medio millón de soldados hindúes, quienes abusan y violan constantemente los derechos humanos de los habitantes musulmanes. Detenciones arbitrarias, disparos a manifestaciones pacíficas, ocupación de tierras tipo Israel y el olvido del mundo hacia su causa han provocado que cada vez más personas tomen el camino del Islam radical y de las armas. Ya hemos visto algunos atentados terroristas en territorio hindú. Los pasos a seguir para evitar una escalada de violencia son sencillos: Una reducción drástica de las tropas de ocupación, un levantamiento a las ocupaciones ilegales y al bloqueo económico de la región. Una zona que no tiene mucho que ofrecer salvo su localización geopolítica. Tal vez se podría proclamar una autonomía con relaciones y lazos bilaterales. Cada quien su religión y su idioma. El nuevo gobierno del viudo de Benazhir Butto, Asif Ali Zardari que sucede a Prevez Musharraf tendrá que lidiar con este asunto, ya que India no se ve con ganas de dar su brazo a torcer y los radicales islámicos ya están abriendo un nuevo campo de batalla. Estados Unidos y Europa ven con ansías este conflicto, piensan que tal vez unos miles de cascos azules en la región no estarían mal. Tan cerca de China. Sin embargo, sus aliados, India y Pakistán, no se ven muy ávidos de tener otra fuerza de ocupación en esta zona. Hermanos que se odian y que tienen en sus manos juguetes radiocativos.

No hay comentarios.: