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viernes, 19 de agosto de 2011

Dios y la Prostituta



Dios y la prostituta

Bajé desde los caireles de una tarántula sideral jugandome el poco pellejo que pudiera tener después de semejante caida de proporciones magnánimas. Sentí mis nuevos cabellos como antenas y los candelabros de un alma centinela de pasiones oscuras. Caí en el rincón más Atlántico y ya me gustaría lubricar mis neuronas con el ron duro y oscuro de estas latitudes. Llegué con mis botas cruzando el océano flotando sobre las carreteras nebulosas. Pero algo falló. Algo siempre falla y me encuentro atrapado en un cuerpo decrépito sin muchas esperanzas de vida. ¿A quién se le ocurrió esta farsa?

El bar era como cualquier otro bar estilo inglés, de los llamados Pubs. El piso no era uniforme, estaba más bien ondulado, como si fuera una alegoría de las ondas y las olas; las ondas invisibles que vuelan por encima de las olas frías por naturaleza, que se estrellan incesantemente en los acantilados de esta ciudad costera. Afuera la tormenta arreciaba, el viento era tan fuerte que ponía a la lluvia en posición horizontal. El presagio de algo terriblemente mal. Las fuerzas sobrenaturales parecía que habían entrado en el puerto.

El viejo estaba en la barra. No se sabía a ciencia cierta si acababa de llegar o si siempre estuvo ahí. Parecería que fuera un decorado más del lugar al que nadie le hace caso pero que todo el mundo le cuenta sus penas y pesares. Como una vieja rocola arrumbada en un rincón del local. El viejo miraba todo mientras salivaba al ver el recién servido y fresco vaso de ron. Un hielo solamente, En la roca. Y estaba precisamente en un lugar al que le llaman la roca. La tierra recién encontrada. Más allá de Labrador, hacia el este. Y ahí, en ese rincón del culo del mundo estaba ese bar apenas iluminado. Ahí estaba dentro también una mujer que no era espectacular pero que de ninguna manera se podría considerar fea o poco atractiva.

La mujer era una autoproclamada puta de arrabal, caminaba las calles sin remordimientos de conciencia.
-“juego con los hombres mi viejo, los putos hombres son solo un conjunto de neuronas sexuales, tan subdesarrollados que su intelecto solo lo utilizan para ganar más poder y poder aparearse más seguido, no solo con su mujer sino con cualquier amante efímera. Si no ¿Para qué estoy yo? Te voy a decir para qué. Para exprimirle el jugo de su pene perdedor a cambio de monedas. Son el último resquicio de la decencia humana, me alimento de las sobras y el fracaso machista. Soy la psicóloga sexual que recoge todos los pedazos del ego destruido. Yo soy la que ve el lado oscuro de los hombres, el que nadie quiere enseñar por pudor y verguenza, el que nadie quiere ver, el lado más escondido y recóndito. Por eso, mi viejo. A mí no me da pena, no creo que sea humillante, de todas formas hay que tratar con el puto ser humano, de todas formas hay que soportar la pobreza y las migajas políticas, prefiero mantenerme al margen de las migajas políticas.”

El viejo sentía que el ron empezaba a hacer efecto en su cuerpo macilento, casi podía ver las ondas que llegan de Signal Hill. A través de su campo interno el viejo puede ver la clave morse trasatlántica enviada hace ya tantos días con sus noches. El tiempo no existe realmente, se dijo a si mismo mientras veía a la prostituta que le seguía instruyendo en el comportamiento humano.
-“Al final todos nos prostituimos mi querido viejo con lentes de fondo de botella, todos hacemos cosas que no nos gustan por dinero, todos comprometemos nuestros valores e ideales, todo por el puto dinero. Al final ese dinero es lo que permite a los hombres aparearse, menudo complicado ritual de apareamiento tiene esta puta especie. Pero al final todo va a explotar e irse a la mierda, porque este edén ya no da más, pero a mi nadie me va a correr, a mi me va a derrotar la vejez, como a ti mi chimuelo, verás que al final comeremos estos cuervos que pululan, cuando llegue la grande comeremos cuervos negros y me prostituiré por cuervos negros”.

La mujer, no cabía duda poseía una inteligencia superior a la media humana, estaba desencantada de todo y había abandonado la lucha hacía tiempo “Después del día, las piernas de la noche se abren y camino por los calllejones públicos, cangrejos venéreos que se arrastran en las paredes corroidas por el orín y el esperma caduco de los hombres infieles. Por eso hago gargaras de cerveza y jagamaister, el progreso nos pasó de lado mi querido viejo de lenetes de fondo de botella barata de a litro. La noche va lenta así que mejor me echo otra coctelito. No sé porque siento que te conozco desde hace mucho tiempo viejo, tal vez nos vimos en alguna otra vida”. El viejo ya era un aficionado al ron oscuro ya que había suprimido sus dolores y achaques. Maldita suerte que había tenido al venir a parar a esta vejestorio.

-”El tiempo mi querida mujer” rompió su silencio un poco impulsado por el alcohol. “no es lineal realmente, así que si lo ves de adelante hacia atrás ya nos conocemos desde hace mucho tiempo, porque seremos confidentes con otras formas.
-Tú eres de los que creen esas cosas metafísicas. Pero ¿cómo sabes que nos vamos a seguir viendo?
-Porque somos amigos.
-Estamos hechos el uno para el otro ¿no? Me haces reír pinche viejo. sabes, una vez se me acercó un viejo borracho como una cuba, bien podrías haber sido tú, el tipo adivinó mi cumpleaños en el tercer intento, bastante acertado considerando que solo tenía una oportunidad en 366.
-pero eso es fácil de hacer, mira dame tu mano.
El viejo cerró los ojos que se escondían tras los lentes más extraños jamás vistos. La mujer sintió un escalofrío que le recorrió el cuerpo entero al sentir la mano rasposa del viejo. La sensación no era como un mal presentimiento, era más parecido al orgasmo, algo que la invadía dentro de ella y que le pareció raro naturalmente.
-Primero de Noviembre de 1980.
-Pero ¿cómo lo sabes? -contestó la prostituta sorprendida ¿Has visto mi identificación?
-Se podría decir. La verdad es que soy Dios.
-Que bien mi viejo con lentes de fondo de botella omnipotente, serán los lentes que te dan poderes adivinatorios. ¿Me vas a hacer millonaria? o ¿concederme tres deseos?
-Mejor tomamos algo más de este screech.
-¿Vas a hacer algún milagrito diosito? porque creo que ya no se te para.
-Los milagros no existen, y yo no estoy programado para ser una máquina reproductora. Mira la verdad es que uno ya nace con una función más o menos predeterminada, así que el humano no puede ser realmente normal, porque están predetestinados a ciertos gustos y aficiones. A veces hay personalidades macabras. Solo cuando se juega ese papel que está asignado en tus códigos, se actúa o se vive de acorde a él es que se encuentra la felicidad y pueden producir amor, la puta felicidad es como el descanso del viaje, un islote en el tsunami para que me entiendas. El problema es que dura muy poco y se vuelven a incorporar a la rueda, a la rutina que mata el amor, están esclavizados por ustedes mismos. La felicidad no es una meta, es manchas en el camino, son destellos de luz. Es la suerte momentanea, es como una buena jugada que te permita sentirte más cómodo y puedan producir. Pero esto la gente no lo entiende, somos unas putas máquinas.
-¿Cómo que somos? ¿No se supone que tú eres dios?
-Sí, pero ahora tuve que bajar porque están descompuestos.
-¿Qué?
-Las máquinas. Tú. Están todos descompuestos. No están produciendo suficiente.
-Pues ahora sí que me has dejado perpleja con tus historias de destinos fatales. Mira que he escuchado miles de historias de los hombres de corazones rotos, historias de marineros, soldados, constructores, cazadores, toda una gama de hombres que me vienen con historias raras y de valentía, todos queriéndome impresionar, como si no se dieran cuenta que lo único que me importa es su dinero y que no tienen que hacerse los importantes para tener mi culito. Te digo que todos son rituales de apareamiento muy arraigados. Creo que te equivocaste en tu diseño mi viejo dios carcamán.

El todo poderoso entonces hizo una confesión que levantó los vellos de todo el cuerpo de la meretriz.
-Por eso tuve que bajar a la fábrica del amor. La sustancia que produce el amor es realmente lo que alimenta a nuestra raza, para que entiendas, es como ustedes tienen ganado, nosotros también los tenemos a ustedes, pero la diferencia es que no los comemos, por lo menos no su carne. Nos alimentamos de dopamina y otras sustancias que segregan ustedes al amar, al sentir éxtasis, orgasmos, por eso me caes bien, porque tu negocio es el del amor. Amor de esquina, pero amor al fin.

El omnipotente se interrupió de pronto, ya estaba comprendiendo a la humanidad y prosiguió con un aire de importancia, como aquel que conoce un secreto y sabe que lo puede vender caro, tal vez porque ya necestaba confesarle a alguien su verdadera naturaleza, la deidad se sintió como el afortunado sobreviviente de una catástrofe que gana por partida doble cuando se filma o se fotografía el desastre, como el ganador de la lotería. Sabía que si podía convencer a esta mujer de ser feliz y sentir amor, podría hacerlo con el resto de la humanidad y su raza podría sobrevivir mejor.

“En el mundo de la física metatridimensional cuántica cuando creas algo, su antagonista se crea, ¿Has escuchado hablar de la anti materia? Es decir, no puede existir nada puro. Si alguien te dice que existe la bondad o la malldad absoluta o te quiere vender cosas puras o verdades absolutas, solo son patrañas propagandísticas basadas en los egos de deidades. Para inventar algo como nuestro alimento se creó un veneno, su contraparte, y ese es el puto odio que sientes por dentro y que te hace joder al prójimo. Son riesgos que hay que correr, los demonios se alimentan de él como nosotros del amor. El problema es que se ha roto el equilibrio y estamos llenos de demonios. El sistema está descompuesto. Para que entiendas mejor, pásame otro ron... Eres una máquina biotecnológica autoreproducible en un espacio tridimensional que creamos para nuestro placer y fuente alimenticia, eres como una vaca artificial computarizada que algún humano pudo haber inventado para sacar leche y queso. El problema es que han evolucionado y a veces la evolución rompe el equilibrio, por eso se tuvieron que eliminar los grandes reptiles, porque se descompusieron. Es como si una de las computadoras o robots de ustedes de pronto crearan una conciencia autodestructiva. Porque tu conciencia, la que llamas alma, es lo que genera el amor que nosotros chupamos veleidosamente, pero se tergiversó. El amor es la droga de los dioses. Alimento de seres multidimensionales. Los ordeñamos sin que se enteren, somos vampíros cósmicos. La Tierra es mi parcela personal.” concluyó con una carcajada estruendosa ya medio siniestra que despabiló a todos en el bar, después gritó a todo pulmón “¡Olvídense del cielo, no hay cielos ni infiernos y Jesucristo no existió, es una invención de sus líderes, los esclavos esclavizando!”. Después bajó la voz y susurrándole a la mujer continuó mientras ella lo veía esupefacta con un aire de emoción.
-El problema es que siempre ha sido más fácil destruir que construir, ¿ves? Nosotros seríamos como artistas en esta tierra y los otros policías o dictadores. La necesidad de alimentarse de formas burdas del XXCSRHGSTWAIII”

En ese momento sonó un chirridio fuera de lo normal que hizo que la mitad de los presentes fueran al baño a vomitar presos de súbitos y violentos mareos. Dios estaba borracho desde su trono misericorde e inútil. Ornamento de bar, impotente, era un simple espectador, un turista tratando de comprender su patético invento, como los altos ejecutivos de las corporaciones siempre reinventando e investigando el mercado y la organización para perfeccionar a la bestia. Basura etérea, la desilusión en estas formas de vida superiores también existe. También existen vicios en las dimensiones de los dioses. Tal vez eso fue lo que falló. Dios encarnó en un viejo que investiga las relaciones públicas de los productos de su granja, pero al mismo tiempo es un experimentador, un psiconauta que entrará en las subdimensiones que ha creado, en la puta mente humana, una computadora experiemental que usa poco de su capacidad, tal vez habilitarla al máximo podríá significar su destrucción, igual que la nanotecnología, la materia es incomprensible.

La prostituta en su inteligencia dedujo que tendría que acabar con la vida del viejo en ese instante. Si en realidad era Dios, significaría que por fin sería reivindicada en nombre de todas las mujeres prostitutas, consideradas en el escalafón más bajo, una incitadora al pecado, una escoria de la sociedad y que en realidad estaba ayudando a los própositos divinos de Dios, significaría que esta mujer, santa a los ojos de la Deidad y pecadora ante la sociedad, sería la que eliminó al creador y lo hizo pagar por sus errores. ¿Pero de verdad lo eliminaría o solo lo mandaría de regreso?

“Si es un anciano caduco, le haría un favor al eliminar su dolor y sufrimiento, liberarlo de esta cárcel de tortura, una simple eutanasia para eliminar la incomodidad de vivir.” Cavilaba ya con el cerebro obnubilado por el alcohol y el tedio.

Después se le ocurrió que tal vez necesitaría su energía y dudó, ¿Qué tal si necesitaría a Dios para crear la energía vital que la mantiene con vida? ¿Qué tal si al matarlo eliminaría de paso toda la vida en el planeta? Mejor aun, entonces sería como un suicidio colectivo. Ella tomaría la decisión de terminar con la raza humana. Sintió un poder inmenso, se conformaría con terminar con la existencia terrenal de este viejo carcamán.

Afuera la luna apenas se asomaba, el sonido de las olas rompiendo contra los acantilados era un estruendo que se confundía entre el golpeteo de la fría lluvia. Pasan tantas cosas en el mundo que son incomprensibles para la mente humana. La realidad es mucho mas aviesa y complicada de lo que podríá imaginar el cerebro mas salvaje.

Lo último que sintió el viejo fue un metal que lo atravesaba mientras orinaba el ron oscuro de esta región atlántica. Después de un grito ahogado se sonrió, una mueca de satisfacción recorrió su rostro, parecía agradacerle a la meteriz su hecho desdeñable, parecía aprobar su atrocidad.

Dios se desvaneció hacia otra dimensión con la promesa de regresar en su mirada, después de todo su asesina era su amiga. La prostituta se quedó pasmada mientras el cuerpo ya sin vida se convertía en arena ante sus ojos.
Y se quedó esperando.

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martes, 19 de octubre de 2010

Prólogo a manera de introducción o del porqué de la colección de moscas y el origen de Don Muerto.


Don Muerto nació de la esquizofrenia de Antonio, un buen día este personaje se materializó en su psique susurrándole mensajes infernales como si fuera un reportero de las zonas fantasmales, un corresponsal de lugares incomprensibles. Don Muerto mora en diferentes dimensiones, pero en ese tiempo que comenzó a comunicarse con nosotros, él solía decir que estaba en un tipo de purgatorio esperando el tiempo de un juicio final que nunca vendrá. Una eternidad incierta.

Entonces Antonio en su comprensión del infinito y de las cosas sacras pensó que el susodicho personaje desencarnado tenía que estar en el infierno y tenía que ser un eslabón perdido. No sé si se refería al eslabón perdido de su mente, aquello que le faltaba o le sobraba, aquello que le impedía sentirse bien y que le provocaba sentirse perseguido. O si se refería a que Don Muerto era una pieza extraviada del gran orden y por eso podía comunicarse con nosotros. O al mismo infierno que le faltaba un miembro que ahora vaga de mundo en mundo, de tiempo en tiempo y de dimensión en dimensión. El nombre de Don Muerto se le ocurrió también a Antonio al no encontrar otro más acorde o al no comprender el verdadero nombre del espectro, se le hizo fácil asumir que se trataba de un muerto, de alguna persona que tuvo una vida terrenal y que cruzó el umbral de la muerte y por alguna causa extraña de la física, el ahora fantasma logra comunicarse con este lado. Pero la verdad sea dicha, aún no estamos seguros que Don Muerto haya habitado la Tierra en forma de humano, bien podría no ser un muerto. Podría ser un ser extraterrestre o simplemente un habitante eterno de otra dimensión o dimensiones porque parece ser que ha tenido varias reencarnaciones. Incuso he barajado la posibilidad en mi cabeza que se trate de un viajero del futuro. Se sabe que vino a este lugar mediante la cabeza de Antonio, la cual usó como conductor en un principio. Pero se ha expandido a otros seres humanos, que ya afirman que están padeciendo un fenómeno parecido a Don Muerto. Antonio perdió rápidamente la cualidad de comunicarse con los muertos o extraterrestres o lo que haya sido este ente pernicioso. Los cocteles de pastillas químicas inhibieron esa y otras habilidades de su cerebro. Su hipotálamo se convirtió en un simple receptor de sustancias químicas.

Don Muerto, entonces, se mudó a mi cabeza. Huérfano inconexo. Me contagié de esta enfermedad neurálgica.

Desde entonces retomé sus enseñanzas para plasmarlas en el papel o alimentarlas al ordenador. Después se coló al periódico La Vanguardia de Vancouver donde fue una columna mensual que rápidamente adquirió adeptos y seguidores. Ahora Don Muerto nos ha compartido suficiente material para verterlo en las páginas de este libro.

Este no es un libro religioso. Este no es un libro de cuentos infantiles ni de adultos. Tampoco es un tratado filosófico. Don Muerto no revela el secreto de la vida ni contesta la típica pregunta ¿Qué hago aquí? El lector, sin embargo, podrá recrearse con una buena dosis de paisajes desconocidos, algunos infernales, otros no tanto. Este libro es un viaje por los realmos nunca antes visitados por el Homo Sapiens. La verdad elude a esta dimensión. Cada quien podrá sacar sus propias conclusiones acerca de este paraje “infernal” en donde habita Don Muerto y su lenguaje desarticulado.No queda más que invitar al poseedor de este conocimiento a entrar en esta colección de sabiduría. Las moscas las coleccionaba realmente para alimentar a las arañas que eran la verdadera colección.

jueves, 7 de mayo de 2009

Sobre Aleros y Tejados



Sobre los tejados las criaturas van saltando, confiscando el viento, desgastando los aleros. Desde arriba las criaturas otean el mundo que se viene abajo. Mientras ella salta delante mío, sé que pronto tendrá que aterrizar. Yo la persigo incesantemente por el mundo. Las luces de la ciudad se intensifican mientras voy hacia arriba, volando hacia la cúspide de los sueños anaranjados, se encienden ante la negrura de la noche y se atreven ante la tenue luz de la luna que trata inútilmente de alumbrarnos. Me pregunto qué ciudades estarán allá abajo mientras vuelo sobre el mundo, creo que es el mar del norte. Sobre el cielo pavimentado vamos migrando hacia otras latitudes, bienaventurados los seres alados, los que pueden emprender el vuelo con el pensamiento, los etéreos. Las luces tintineantes me guían entre la oscuridad y los gases de la atmósfera rala. El mundo gira y en el horizonte se pintan colores pastel.
Deslizarse por los aires es la actividad favorita de las criaturas. Flotar sobre el suelo, por sobre las ciudades, por sobre los mundos macroscópicos. Rodar macilento sobre la atmósfera, traspasar las nubes que escupen lluvia lenta, ácidos volcánicos que se elevan desde el centro de la tierra. Yo soy áereo. Hasta por fin llegar al tope, al techo frágil del mundo. De ahí a saborear las estrellas. Ya soy etéreo.

Hasta el cielo.

En algún lugar sobre el cielo Europa del este. 2009.

jueves, 20 de noviembre de 2008

Barra Libre Vientre Caliente

“Fue cuando tomé aquella droga experimental que empecé a ver el mundo por pequeñas aberturas en los cráneos de las personas. Sus imágenes reflejaban acontecimientos surrealistas que a veces resultaban ser reales y otras veces, adivinaba que podrían ser deseos reprimidos de ciertos humanos o vidas llevadas en el más absoluto secreto.

Muchas veces lo real es más ilógico que lo irreal. Lo curioso de la tormenta sensorial es que sólo me puedo conectar cuando estoy haciendo el amor, entonces es cuando las alucinaciones comienzan como una droga poderosa y no puedo parar. El techo se me abre con imágenes aterradoras y me pregunto ¿Hasta dónde podemos combinar el placer con el dolor y el dolor con el amor? ¿Hasta dónde puede el hombre soportar tanta maldad? ¿Cuánto horror podré soportar viendo estas perversiones? La adicción es incurable y sólo soy un sátiro, un sexómano en busca de ver estas imágenes de los otros seres de mi especie..

La perfección aún no es un atributo humano que yo sepa. Por ejemplo. ¿Qué haces tú cuando nadie te mira? ¿Qué te imaginas en tu cerebro? ¿Cuántos pecados y asesinatos piensas? ¿A cuántos hombres o mujeres ajenos fornicas con tu pensamiento? Allí en donde nadie, excepto tú puedes entrar. ¿A dónde vas cuando sueñas? ¿Cómo le explicas a alguien las sensaciones que sólo tú sientes? ¿Cómo sabes que lo que sientes es igual a lo que sienten los demás? ¿Qué tal si todos sintieramos diferente? Viajes personales. Si te dijera que esos viajes y esas sensaciones son las que me aprisionan cuando la energía sexual que se desprende de dos cuerpos en coito se apodera de mí. Tal vez algún día revele lo que sienten y piensan los demás cuando creen que nadie puede ver dentro de sus viajes cerebrales. Pero yo sí puedo ver dentro de ti. Alguna vez tendré que parar”.

domingo, 21 de septiembre de 2008

FRÍO


En la última estación espero por Frío. En este último resquicio del poblado sólo existe el sopor. La ausencia de gente lo enfría todo. La nausea se explaya por mi nariz. Con la piel descarapelada la sal se resiste al do sostenido. El caparazón se resiente con las astillas climáticas. Las burbujas se convierten en piedras pomez por la atmósfera pesada. Frío se disfraza de herida, me dispara despiadadamente, pero ya la costra que cargo es gruesa, cubre mi corazón hecho de diorita. Una coraza endémica en la bioma de mi imaginación. Frío es una mujer, hermana gemela del amor, coquetea con los paseantes que a veces llegan a la estación abandonada recubierta de herrumbre. La guerra ha pasado por aquí, donde antes habían abetos verdes y frondosidades en donde la democracia era ejercida por mamíferos de cuatro patas. Frío llega fumando cigarrillos de sentimientos secos, la desolación es su compañera, me guiña un ojo como invitándome a seguirla, me seduce con su famélica mirada. Sé que sí sucumbo ante sus designios, ni la coraza bioquímica plástica podrá salvarme de la congelación hemofílica. Frío me recueda las pérdidas. Octubre siempre llega lleno de pérdidas, siempre llega gélido. Será porque el verano da un poco de esperanza a los habitantes de las zonas conflictivas. Pero al desvanecerse éste. Se va la fe de tiempos mejores a los pocos que quedamos en estas latitudes. Espero por Frío porque sólo ella me podra dar satisfacción carnal, aunque sea algún resquicio de calor podré rescatar antes de quedar hipotérmico, tal vez algún rayo de luz mortecina logré difuninar el grueso de la niebla que arropa la estación. La meditación viene acompañada de un sinfín de imágenes de mi vida; cuando había calor, cuando existía el sol, los amigos, los familiares, las amantes, el ataque a las torres y las piernas que me resguardaban antes de partir un octubre como el de hoy. La llegada a tierras extrañas, el agua, las olas de mar, los humos que se fueron apoderando de las capas terrestres impidiendo que sol nos alimentara, las bombas que se hiceron el pan diario de nuestros lamentos. La religión que se convirtió en detonante y grito de guerra. Maldita sea nuestra estampa.

Frío llega despampanante, vestida de carmín, cadenciosa adivino su silueta que se va dibujando entre la niebla junto a la máquinaria impresionante del tren. El último que llegó. El último que alcanzo a salir a estas regiones desamparadas, las primeras que se congelarán, pero las últimas en contaminarse mortalemente. Preferible morir congelado que envenenado, el sueño llegará sin mucho dolor. Ya veo la palidez de Frío, su sonrisa delgada apenas imperceptible. Nos conocemos, pariente de la Muerte que tantas veces visita la tierra diariamente. Amante fugaz y despiadada cazadora. Frío tiene una lágrima congelada en su cara producto de su última sensación humana. Ahora cristaliza su alma en jirones que parecen estalactitas, tundras en el corazón. Yo quisiera estar sentado sobre la luna con un vendaje sobre mi cabeza, vino barato y cigarrillos convertido en luz azul colándose por las rendijas de los hoteles de paso, describiendo amores cursis y amoríos de barro. Si algo de eso existiera todavía en el sur. Frío me toma de la mano, nosotros también tenemos una historia de amor marcada por la distancia entre nuestros sexos. Hacemos el amor con nuestros dedos. Macilentos caminamos hacia el bosque abandonado, petrificado por el permafrost ácido y recubierto de nubes de betún, cúmulus desinflados que tapan la visión de tiempos antiguos. Me siento a su lado sobre un lago congelado esperando a que llegue el final. Espero de piernas cruzadas con su esquelética mano entre mis muslos. Espero fríamente. Inmóviles. Y hace frío.

lunes, 14 de julio de 2008

Don Muerto Marciano

Don muerto marciano

Bajo una ciudad derruida camino macilento, no recuerdo como llegué aquí ni que fue lo que pasó. El cielo enrojecido. Casi no calienta el sol que se ve pequeño en el horizonte. La arena es fría. La destrucción es palpable. La arena rojiza se cuela entre mis cavidades oculares. Casi no puedo ver, dijeron en el teleporter que llevo implantado en mi sien que el aire que respiro está envenenado, que hace que mi dermis adelgace hasta que no me pueda proteger más del frío. La naturaleza destructora de mi gente ha desolado el planeta. El agua se filtra hacia las capas interiores, nuestro cuerpo celeste se seca como una pasa. La raza está condenada a desaparecer, se sabían los riesgos cuando detonaron la bomba de neutrones expansivos, como un cáncer se nos ha metido a todos en la piel. Le guerra fue contra nosotros mismos, contra la autodestrucción, la violencia inherente que nos trajo sus consecuencias más nefastas. Pero corren rumores que se está inundando el tercer planeta del sol. Se está creando agua para que puedan existir las condiciones idóneas para nuestra supervivencia, no sé si lo lograremos a tiempo.

Don Muerto sale de este cuerpo marciano, ha vivido una existencia anterior a la terrestre. Él sabe que los antepasados galácticos son insondables. ¿de dónde venimos? Don Muerto se da cuenta de las existencia marcianas. Tres dimensiones y cuerpos similares, piel gruesa, el frío es atronador, los humanoides marcianos eran más altos. Sus ojos más profundos, como canicas gigantes. Los pulmones eran inmensos y por ende las espaldas eran más anchas. Los marcianos eran más fuertes en general, más correosos. Don Muerto ve con tristeza, un sentimiento que sólo se presenta en las formas materiales, que su planeta fue destruido, desolado y condenado a una existencia de roja arcilla. La tierra fue preparada para que la existencia material continuara, fue un experimento en donde la vida orgánica inició por el agua, antes de que llegaran los humanoides y mutaran a lo que ahora habita este plneta enfermo. Don muerto era marciano, nosotros éramos marcianos.

viernes, 23 de mayo de 2008

Don Muerto de Mayo

Don Muerto se apiraña de ondas electromagnéticas. Comulga con el espacio interior de las esferas impermeables de las regiones inhóspitas del más allá. La ultratumba está llena de ondas, Don Muerto ahora cree tener conciencia, cree ser una ola invisible para el ojo humano. De inundar el aire con su presencia, de traspasar el viento con la conciencia, Don Muerto es más pequeño que el viento. Don Muerto cree ver caras en la brisa con forma de una grasosa lecha homocinética, pero es imposible porque ya no tiene ojos, ahora ve sin órganos, como imágenes en la mente, cosas que realmente no existen, algunas que crea él, no existirían si su conciencia no las hubiera imaginado. ¿Así habrá sido la creación? ¿Realmente existen los humanos o son un sueño agrio de otro ser aún más rancio que la especie a la que pertenecía Don Muerto? ¿Será que su conciencia pueda habitar otros cuerpos de diferentes formas, otras estructuras de otra especie, con otros sentimientos y sentidos? Necesitaría saber si alguien ha imaginado esos mundos dispares, se pregunta que pasará si sus invenciones tomaran conciencia. ¿Qué es lo real? Donde es que está flotando en este momento, qué chiste tienen estas reencarnaciones siderales. Opciones infinitas. ¿Cómo se decide a donde ir? Los surcos de la vida estarán predestinados o serán una maraña de posibilidades?

Don muerto reencarna en una pulga supramática, se aferra a la guadaña de la muerte, la acompaña por lo que dura su breve existencia. La muerte no tiene un aspecto definido, llega como un ventarrón para sacar el alma del cuerpo, no es un proceso doloroso pero es un poco traumático el sentirse sin un cuerpo material. La famosa muerte avienta el alma hacia un vacío incoloro, entonces es cuando la conciencia comienza a revolucionar, girando sobre si misma hasta reconstruirse, por eso es que podemos viajar a otros mundos a años luz de distancia, porque la materia se desintegra y se convierte en algo más pequeño y rápido que la luz, un rayo microscópico rapidísimo, tan rápido que uno no se da cuenta del viaje, entonces pareciera como que saltamos de lugar con sólo imaginar el destino. En estas dimensiones megaesféricas la conciencia es muy poderosa, es como un motor que produce imaginaciones que van desde lo más opaco a lo más caleidoscópico. Motas multicolores. A Don Muerto le gustaría tener un espejo para saber que apariencia tiene la inmaterialidad. La pulga supramática que ahora es él vertiginosamente va a agregando almas a esta dimensión. Son miles de millones las que pasan desde todos los confines del universo, es como una gran congregación, como si fueran sangre transparente en un cuerpo infinito, el universo que contiene millones de cielos e infiernos. Don Muerto recuerda ese punto azul que algún día fue su hogar. Parece que desaparecerá.

mas Don Muerto en www.lavanguardia.ca y www.donmuerto.blogspot.com

lunes, 19 de noviembre de 2007

LINEA DOMINIOS DEL CIELO

(tu INFIERNO en teknikolor)
a los dictadores y ejércitos inútiles de mierda del mundo.


“Señores pasajeros con destino al territorio de la Unión Mundial de Naciones semi soberanas número 3, Lines Skies Domain anuncia que su vuelo 666 está siendo abordado por la puerta 13, favor de mostrar su pase de abordaje”.
Sabía que una vez que cruzara el gusano que hacía las veces de una puerta interdimensional hacia otro país, que podría estar en otro planeta, no habría vuelta atrás. Con una mezcla de apatía y deseo de aventura inicié la búsqueda de mi asiento, el B-12. Dicen que el país es inhóspito, la naturaleza de los habitantes es bizarra, su esencia es la maldad, pero debido a esto, uno puede acumular riqueza y vivir plácidamente a costa de los más débiles. El vuelo fue placentero durante 15 minutos, después comenzaron las turbulencias, los mareos y el vómito. Las subidas y bajadas eran tempestivas como el tiempo, el cielo se vistió de negro, un luto acompañado de flashazos de estruendo. La voz del altoparlante trataba de calmar a los tripulantes, el vidrio mojado reflejaba mi rostro pálido, descompuesto. Hube de utilizar las tres bolsas para el mareo de mi fila; yo en el asiento intermedio, a mi izquierda una señora bigotona y mal encarada de más de 100 kilogramos, una cara como la superficie lunar y una sonrisa chimuela. A mi derecha el señor que sabe y habla de todo un poco, una voz de pito, rostro insultante a la vista y aliento fétido. Una vez que terminé con los depósitos para vómito, tuve que correr al sanitario a través de los pasillos tambaleantes, el avión borracho no me dejaba llegar a mi objetivo. Por fin descargué todos mis ácidos gástricos, al salir, una aeromoza esquelética me detuvo empujándome de nuevo hacia el baño, me besó tan apasionadamente que casi me corta la respiración, parecía no importarle mi aliento ácido mientras acariciaba mi entrepierna susurrándome palabras voluptuosas. Mi exitación era una mixtura entre deseo y drogadicción. Se levantó la falda y desabrochó mi bragueta sacando mi miembro enhiesto, pensé que me montaría sobre el retrete, pero para mi sorpresa sacó unas esposas y con una maniobra rápida y eficaz, me esposó a unos tubos crucificándome con ojos maliciosos. Amarró mis débiles tobillos y dejó ver su ropa interior negra, el cuero adornaba sus pequeños senos y su poca velluda entrepierna, sacó un látigo de un compartimiento y me fustigó con palabras y golpes haciéndome gritar, alguien debía de haber escuchado mis súplicas, mis sollozos. Ella succionó el pene hasta conseguir nuevamente una erección. Después sin escrúpulos fornicó con mi persona lastimándome física y emocionalmente. Me dejó vacío mientras se alejaba con la mirada típica del cazador que ha terminado inmisericorde con su presa. Regresé molido a mi asiento, un hueso de pollo me esperaba junto a mis compañeros lovecraftianos. El suplicio del vuelo duró 8 horas; la tormenta, los brebajes, un programa de variedades grotescos que se repetía en la pantalla interminablemente, una aeromozas sado-masoquistas, el recital de olores nauseabundos, la imperiosa necesidad de evacuar mis interiores, el vaivén, la apatía hacia la vida y mi malestar general hicieron de mi aventura una pesadilla dantesca hipermoderna.
Por fin arribamos al aeropuerto universal de esta región de la Unión II, región 3. Salimos por otro conducto con los papeles correspondientes, una fotografía con nuestros rostros en donde apenas de veían rastros de felicidad, después un oficial nos marcaba con hierro caliente en una parte de la espalda, la mía ya herida con surcos de sangre.
Después de revisar mi vida y todos y cada uno de mis artículos personales, me condujeron a una sala de espera, mientras los habitantes uniformados deliberaban acerca de mi conducta, nunca sabré a qué conducta se referían.

Salió uno de los humanoides y con voz grave y marcial me amenazó en su idioma diciendo que ya se habían percatado de mis aviesas intenciones, me pidieron que confesara por las buenas antes de utilizar métodos represivos más eficaces. Yo objeté conciencia y dije que no sabía de que me estaban hablando, mi voz comenzó a temblar y las palabras trastabillaban al salir. El miedo me tomó por asalto y mi sudor se convirtió en frío. Fui llevado a un pequeño cuarto con otros seres igualmente desafortunados. Sustancias viscosas, más olores, ambientes nebulosos y claustrofóbicos completaban el cuadro. Fuimos llamados uno por uno, nadie sabía que pasaba, mi inocencia era una falacia para ellos, jamás supe de que se me acusaba. Era un sospechoso ficticio. Desfilamos ante la picana, arrodillado ante la dama de hierro, los toques en los huevos, el potro, toda la violencia física y torturas medievales imaginables.
Creo que me desmayé varias veces, inconsciente imaginaba torturas inimaginables. La realidad era mucho peor. No te dejaban bloquearte, eras despertado para seguir sufriendo. Por fin terminé en una celda de dos por dos, la sed me destrozaba la garganta, el cuerpo me punzaba como un corazón inmolado al descubierto, debí haber tenido doscientos mil puntos de sangre, varias decenas de llagas, mi piel era una película al descubierto, incluso el parpadear me causaba dolor. Al fin logré conciliar el sueño entre imágenes apocalípticas; el fascismo elevado a su máxima expresión. Todas las dictaduras militares pasaron sobre mí, todo el sufrimiento se acumuló en mi ser. Mañana despertaré y me sacarán de esta coladera de dolor, de este reino de terror. Me lo han prometido, tal vez regrese a mi lugar de origen, no quiero saber nada acerca de los humanoides.
“Señores pasajeros con destino a Unión Mundial de Naciones semi soberanas número 3, Lines Skies Domain anuncia que su vuelo 666 esta siendo abordado por la puerta 13, favor de mostrar su pase de abordaje”.
Sabía que una vez que cruzara el gusano que hacía las veces de puerta interdimensional…

Epílogo:

Junio 6 del 2066. El avión con destino a un país militarizado de la línea Lines Skies Domain se estrelló después de 15 minutos de haber despegado. No hubo sobrevivientes. Se desconocen las causas del accidente. Se dice que el general Planchet viajaba de incógnito escapando hacia otra dictadura. Atrapado en su infierno.


OSWALDO PÉREZ CABRERA

domingo, 21 de octubre de 2007

El sexo y San Juan

El sexo y San Juán

Baje desde los caireles de la tarántula jugándome el poco pellejo que me quedaba. Sentí mis cabellos como antenas y los candelabros del alma centinela de pasiones oxidadas se convirtieron en macabros. Caí en el rincón más Atlántico y me gustaría lubricar mis neuronas con el ron duro y oscuro de esas latitudes. El piso ondulado de mi habitación de hostal y las ondas sobre las olas, frías por naturaleza que construyeron una estrecha fortaleza.
Y yo quiero botas que floten a través de los océanos hacia tu locación remota en donde conviven perros sordo ciegos con musas incautas, tu alma liberada que vaga por bosques interminables habitados por seres invisibles al ojo humano que dan conciertos particulares y cuentan novedades que hacen envidiar a las estrellas expectantes y demás público noctámbulo. Fantasmas caducos y carreteras congeladas y ojalá las nubes tuvieran caminos y senderos entre las fortalezas blancas interminables y llevarte a zonas más verdes y secciones más amigables. Mi cueva blanca con ilustraciones mate.
Ángel transcontinental adoptivo, imagen conciliadora de regiones ya visitadas por mí.
El tiempo es canalla. Ella llevaba un morral muy parecido al mío. Yo estoy seguro haberlo visto por una calle de la Commercial sobre sus hombros. Y el maldito tiempo nunca nos dijo que íbamos a converger en el punto más este del Canadá. Poderle haber dicho en aquel pasado, te veré en el futuro en otra comunidad, porque te conozco porque te conoceré. Pero así es el destino; romances incompletos y viajes inconclusos. Damas en viejos automóviles, celuloides en los cerebros, recuerdos y la felicidad es la siembra de la nostalgia. El puto yate y el helicóptero, granjeros de llamas andinas, la perrita canina de moda vestida de negro, la guitarra y la nostalgia. Las nuevas formas de las sociedades. De regreso a la ciudad que hay pancartas que pegar y letras por plasmar. Confiando que el destino te vaya llevando entre tus veredas de soledades y tus fantasías carreteras hacia una exploración en bajo techo local. Que te guíen por este país casi interminable porque habrá futuros, los he visto. Y así convergeremos hasta que el vino reemplace la sangre y mi lengua se memorice los trazos de tus pecas.

Oswaldo Pérez Cabrera

St. John's New Foundland 2005

martes, 25 de septiembre de 2007

La teoría de la evolución y el papel de los hongos.

Oswaldo Pérez Cabrera

Tratando de entender la realidad mundana a través del conocimiento empírico que nos da la madre naturaleza he tratado de llegar a una conclusión acerca de este tema escabroso. Creo que todas las respuestas están en la naturaleza, todos los antídotos, los oxidantes y antioxidantes, los desintoxicantes y por supuesto, todos los psicoactivos quienes parece que nos han acompañado en esta tierra de toda la vida.

¿Quién no ha visto alguno de esos documentales del mundo animal en donde diversas especies comen frutos fermentados o miembros del reino fungi para ponerse un colocón de miedo? Chimpancés bailando ebrios, leones durmiendo la mona, e incluso canguros saltando en zigzag.

Estamos de acuerdo que algunas plantas y hongos de la naturaleza alteran nuestros niveles de percepción, muchas veces elevando nuestra capacidad de entendimiento o expandiendo nuestra mente. ¿Cuántas veces no se ha citado a Huxley y sus puertas de la percepción? ¿Cuántos experimentos no se han hecho con alucinógenos por científicos renombrados identificando y clasificando sustancias psicoactivas como la psilocibina? ¿Cuántos no se masturban mentalmente con las Enseñanzas de Don Juan?

Podríamos afirmar, incluso, que a los seres vivientes y en especial a los mamíferos les gusta alterar su realidad mediante los medios proporcionados por la sabia madre naturaleza. Entonces ¿Cuál es la relación entre un elefante borracho y Darwin?

Bueno, es probable que el hombre de la llamada época de las cavernas, trátese de Australopitecos, Neandertales o cromagnones hayan descubierto que algunas de las moras silvestres podridas y algunos de los hongos que recogían, generalmente, junto al guano de los animales, los ponía en un estado mega-espacial. Los primeros Homo Sapiens entonces dentro de su viaje comenzaron a tener revelaciones iluminadas. Las herramientas surgieron a partir de una gran comilona de fungii. Las rocas y los palos comenzaron a tomar formas artificiales, las cavernas comenzaron a tener decorados con naturalezas muertas y vivas, en fin, el hipismo fue la primera forma de sociedad humana. Un hipismo nómada de prehumanos.

Hemos visto dentro de la mencionada sabiduría de la madre naturaleza, Pachamama, que muchos animales evolucionan y desarrollan genéticamente características físicas que le permitirán seguir compitiendo por la sobrevivencia. Por ejemplo, el mimetismo de algunos animales como el camaleón o de algunos peces y moluscos, las garras en los felinos o el cuello de las jirafas, también esta selección descarta las características inútiles para la especie como la pérdida de la cola en los humanoides. Así pues, no es descabellado que los primeros primates al comer los hongos alucinógenos comenzarán a utilizar en mayor proporción su cerebro y por esa causa misteriosa de la evolución, los genes se re programaron para crear más conexiones neuronales y el cerebro humano empezó su camino hacia lo que es hoy. Algo así como aceite neuronal. El pedo es que el barbarismo perduró mostrándose la maldad inherente de nuestra especie.

Por eso, el consumo de hongos, peyotes y marihuana a pesar de ser perseguido debido a la ignorancia y codicia de los líderes políticos, sigue siendo ampliamente diseminado por el mundo siendo muchos visionarios consumidores de estas sustancias. Asimismo en los campos religiosos siguen siendo útiles para inducir aquellas visiones que guiarán al psiconáuta indígena y le brindarán la respuesta a sus cuestionamientos.

No es descabellado ver a un cavernícola con todo el tiempo de mundo (una vez cubierta su necesidad de alimento) teniendo las primeras experiencias místicas al haber ingerido algunos de estos hongos. Los viajes debieron de haber sido reveladores y tuvieron que haber tenido una influencia importante en el desarrollo de nuestra raza. Las ideas de la rueda y como hacer una fogata tal vez surgieron de un avionazo de champiñones. La prehistoria y los conocimientos modernos así parecen afirmarlo. Por eso hay que darles su justo papel en la historia y en la sociedad a los alucinógenos naturales.

Por eso estas plantas son satanizadas por los gobiernos actuales. Que ridículo resulta pensar que algo de la naturaleza sea prohibido. Pero estas llaves que nos da Terra tienen que ser cerradas, no vaya a ser que despertemos de nuestro letargo y veamos que la tele es pura mierda. Igual y distribuimos mejor los asientos y las parcelas.

Amén

sábado, 14 de julio de 2007

premoniciones

Soñé que me mataban y pensé que así sería la muerte. Nada. No es nada, tal vez no se sienta nada. Quedamos desconectados, con el alma atrofiada y muerta, con el cuerpo tirado sobre la sucia nieve, o sobre la ardiente arena sin poder sentir el chorro caliente de la sangre que ha formado una cascada en la piel que era tuya, ahora nada es tuyo, ahora es parte de la naturaleza.

Soñé que caminaba por un laberinto hecho de piel de reptil oscuro, más bien café, un laberinto con paredes onduladas, llenas de hendiduras por el paso de interminables uñas, voltear hacia arriba es ver la luz al final del túnel, muy arriba e inescalable. Inalcanzable para los pobres mortals, incluso para los seres oníricos. Yo quería llevarte hacia otro destino, por un lugar familiar y seguro una vez sorteado el laberinto surrealista.

Me llevabas casi de la mano, desviándome del camino que me llevaría hacia la ciudad felicidad, me distrajiste llevándome por aquel laberinto traidor que nos sacó hacia un playground arenoso amurallado con montes pastosos y de uno de ellos salió un hombre Viejo y un hombre joven que ya me estaban esperando. La emboscada se llevó a cabo cuando traté de regresar y borrarlo todo, como cuando se empieza un juego nuevo después de haber cometido un error, pero era demasiado tarde, acabé con la espalda en la arena donde juegan los infantes. El joven me clavó una punta metálica, casi como una aguja para coser delgada entre las costillas. Mientras entraba en mí pensaba si mi muerte te causaría dolor yo traté de ver tu reacción pero era demasiado tarde. Ya había despertado.

De pronto me desperté, y así debe de ser la muerte, de pronto nada en el sueño, nunca saber si quiera si derramaste alguna lágrima. Así será la muerte, despertar hacia otra vida de la cual despertaremos y así sucesivamente en un círculo vicioso sin fin. Infinito. La tristeza.

Después comprendí que era sólo un ciclo que se cerraba que esa muerte simbólica era un aviso de que me abandonarías. De que me llevarías por el camino que no había escogido, por un camino en el que ya no estás tú. Después supe que debería haber sabido después del sueño. Que era una especie diferente de muerte la que me ibas a provocar, una muerte que ataca al corazón y te enfría los sentimientos. Una muerte del amor. Un coche bomba en mi pecho.

Después ya en la vida te vi llegando desde la ventana, pero pasabas de largo como si fueras a otro destino y no a nuestro hogar. Pero no eras tú, era otra premonición. Hablé contigo poco después. No eras tú, era una alucinación, tú seguías en el trabajo, pero esa noche debí haberlo sabido. Era otra puta premonición. Esa noche tú no llegaste a casa.

Oswaldo Perez Cabrera
Vancouver 2004

domingo, 24 de junio de 2007

La primera noche

Recuerdo la sensación de la primera vez que caminé por aquí. Era un día como el de hoy, lluvioso, también era Verano. Eso fue hace 9 años. A mí me pareció un lugar misterioso, llegamos a una zona que me parecía un poco vieja, no quiero decir descuidada, nos hospedamos en un hotel de pico de estrella con vista al callejón. Ahí vimos la pobreza y la drogadicción por primera vez, pero no me asusté, al contrario, lo esperaba. Llegué sin haber investigado mucho acerca del lugar, pero me imaginaba que tendría una cultura subterránea asociada con el vampirismo. Así me pareció al principio, una ciudad medio decadente. Hoy recordé esa primera sensación de llegar a un lugar nuevo, de no conocer nada ni tener nada familiar, de estar a tu suerte, de tener que sacar el instinto de supervivencia porque ya viste que hay gente en la calle. El hotel tenía una alfombra de peluche café y unas paredes de madera que olían a humedad, a vejez, a recuerdos acumulados, pero olía a sensación nueva para mí. A veces me recordaba Europa, a veces me recordaba San Francisco o Nueva York, a veces era como si tuviera olores de otras vidas.

Después de dejar las cosas y comprobar la vista hacia el callejón, salimos a explorar nuestro mundo nuevo, cenamos una pizza de a dólar y supimos que sería nuestro alimento rutinario, eso, y las sopas instantáneas. La primera noche Enrique se quedó en la cama, enfermo de algo, una infección nostálgica tal vez. Roque y yo salimos a conectar algo de marihuana y un six pack de Wild Cat. Después caminamos hacia Hastings, pasamos por un mercado chino hacia el vecindario en donde viviría años después, sin saberlo (Strathcona). Después se hizo de noche y seguimos caminando por Hastings, alguien en el Brickyard nos había dicho que el Astoria estaba buscando bouncers. Como hoy, el cielo se estaba cayendo, como hoy, las almas chiclosas se escurrían por las paredes del downtown eastside, y como hoy las prostitutas ofrecían sus servicios y los camellos su mercancía. Pensé que de haber una cultura vampírica aquí tendrían mucha comida en las personas pérdidas en esta zona, eso, si a los vampiros no les importa beber sangre contaminada. Veíamos la parte decadente de la ciudad en la primera noche. Una noche de lluvia y verano.

En el Astoria, Dawn, tras la barra, se rió de nosotros. Nosotros estábamos decididos a encontrar trabajo rápidamente en algún bar y así nos incorporaríamos rápidamente a la sociedad canadiense. Dawn nos dijo que estábamos muy flacuchos para ser bouncers y nosotros nos reímos diciéndole que veníamos del lugar más duro de la tierra y que ese bar de mala muerte era un playground para nosotros. Esto la conmovió a tal punto que nos disparo dos shots de tequila y una jarra de cerveza y nos dijo welcome to Canadá. Le contamos de Tepito y la Tabacalera. El bar es maloliente y lo frecuentan putas en su break y alcohólicos de la peor calaña vancouveriana, a veces metaleros e inconformes sociales. Después, ya ebrio me percaté que la variedad, un tipo con una especie de karaoke y un órgano musical, vestía con un sombrero y un bigotito discreto. El tipo era un mexicano que también acababa de llegar y tocaba en ese bar de mala muerte, él nos invitó otra jarra de cerveza y otro shot de tequila y me puso a cantar rancheras.El poco público gritó y aplaudió. Incluso un par de parejas nativas se pararon a bailar al ritmo de La Ley del Monte y La Canción Mixteca (que lejos estoy del suelo donde he nacido, inmensa nostalgia invade mi pensamiento, quisiera morir de sentimientoooooooooo) esa no sería la primera vez que canté borracho frente a una audiencia, la otra vez fue en Osoyoos en donde la banda de música del bar se enamoró de nosotros y nos invitó jarras de cerveza a cambio de que cantara La Bamba.

Por la madrugada regresamos derrotados y un poco desilusionados con la ciudad, parecía que estuviéramos en East LA, sin duda tendría que haber lugares mejores. Quién me iba a decir que años más tarde iría a comprar cerveza al puto Astoria donde seguramente hubiera vivido Bukowski de haber estado en Vancouver. ?Quién me iba a decir que entrevistaría a todos y cada uno de los inquilinos del Hotel años más tarde?, que vería cada cuchitril por dentro, que vería las agujas colgando de sus brazos, sus sábanas vomitadas y las alfombras meadas?, Quién iba a decir que lloraría en ese bar refugiándome de la vida, en ese rincón oscuro, olvidado de la mano del hombre y de la voluntad de los dioses. El refugio perfecto para nunca ser encontrado. Creo que esa noche el Roque vomitó el baño que compartíamos con todo el primer piso. El recepcionista/caretaker era un tipo igual a Norman Bates, extraño, por la noche había unos hindúes con pintas aún más extrañas. No sé si esa fue la primera vez que me dije que iba a ser más difícil de lo que esperaba. Al día siguiente descubrimos el Cambie y vimos un partido de la copa del mundo......

Oswaldo Perez Cabrera

martes, 12 de junio de 2007

Psicologia amanecio Pendeja

Psicología amaneció invertida. Sin embargo, desapercibida.
La gente de DoMiNatriX no se daba cuenta que cuando trataban a un semejante mal, este les correspondía bien y viceversa. Cuando les iba bien durante el día pareciase que había habido un fallo y permanecían de mal humor. En cambio, cuando les iba mal, parecía como si les hubieran dado una inyección de optimismo y estaban felices porque peor no podían estar y al día siguiente todo tenía que mejorar.

Psicología amaneció trastornada. Sin embargo, seguía disfrazada.
El hombre comenzó a maltratar a la mujer, le decía una letanía de groserías, la insultaba y por ende la menospreciaba. La mujer lloraba amargamente las gotas de su adoración. Simplemente amaba más con el paso de los minutos y leperadas. Aunada a esta inconcebible felicidad, ellas se sabían amadas. Todo lo que tenían que hacer era tratar con desprecio a su macho, rebajándolo a la calidad más inferior que tuviera su léxico. Lo humillaba a la menor provocación. Entonces las noches tenían sentido y los hombres sollozaban emociones al sentir el menosprecio de alguna hembra. El sexo se volvió violento, apasionado y animal, pero sin caricias.

Psicología amaneció narcotizada. Y la gente como drogada.
El volumen de las adicciones comenzó a subir considerablemente. Sin embargo, no por el hecho que a la población de DoMiNatriX les gustara estar volando alto, sino por el bajón o la falta de la droga en cuestión. Cuando se sentían estimulados estaban de mal humor esperando vehementemente la llegada de la cruda. La vida no era así de feliz, tenía que existir un truco, la droga era solo una máscara, una ilusión. Pero en la resaca… Ahí sí se podía comprender al mundo tal y como es: cruel, despiadado y doloroso. La resaca era el Nirvana. Entre mas mal se sentían, más vivos y cercanos a la felicidad se encontraban pues creían que podían ver al mundo en toda su real dimensión.

Psicología amaneció rebelada. Sin embargo sindicalizada.
Los habitantes se dieron cuenta de la extrañas situaciónes y la condición del ser humano. Por ende, muchos comenzaron a fallar en sus labores laborales. Demasiada perfección era un error. ¿De qué servía llevar todo en completo orden? ¿De qué servía estar inmersos en la monotonía del trabajo, cuando podían ocasionar algunos errores para entretenerse? Tenía que haber problemas que resolver para que pudieran seguir conetntos y ganarse el respeto de sus superiores. Así que para matar dos pájaros de una pedrada, muchos se volvieron flojos y cuando llegaba el momento de trabajar todo estaría patas arriba y entonces tendría sentido el trabajo. Por supuesto muchos estaban bajo la influencia de alguna droga rancia con dolores en diferentes partes del cuerpo. Fue entonces cuando el masoquismo se volvió una doctrina filosófica a pesar que la economía del país sufrió varios resquebrajos irreperables. Pero al final, que mejor que vivir en la pobreza tratando de sobrevivir y aprovechando todo al máximo. Cada comida era un paupérrimo manjar.

Psicología amaneció hedonista. Sin embargo, sobresexuada.
El sexo fue, tal vez, el renglón que sí logró avances en la población. Ya que se inventaron demasiadas posiciones cuando los ejecutantes estaban bajo la influencia de la depresión o bajo la necesidad de la siguiente dosis. El desprecio en la cama y los insultos en voz alta mientras ocurría el coito se volvieron costumbre y las mujeres solo conseguían llegar al orgasmo cuando los hombres las humillaban la penetrarlas. Al mismo tiempo las mujeres que ligaban mejor su imaginación con su boca eran las más exitosas con el sexo opuesto. El sexo se volvió sucio.

Psicología amaneció democráticamente nihilsta y anarquista. Oximoron en tonos que rayan en lo absurdo, perdiendo todo el ritmo. Los habitantes se arriesgaban ya demasiado surfeando entre la línea de la cordura y la locura. Muchas veces ya no podían solucionar lo que deliberadamente habían echando a perder, muchas veces ya no podían tener sexo debido a sus sobredosis. Se comenzaron a pelear por tierras y cosas sin importancia, destruyéndose entre hermanos, pues el amor era demasiado aburrido. La armonía resultaba patética y el dinero se conseguía más fácilemente mediante medios corruptos. ¿Para qué trabajar? ¿Para qué esforzarse en hacer feliz a los demas cuando resulta más divertido destruir y causaba mayor satisfacción? Los religiosos se aferraron en destruir a sus contendientes de culto. El caos fue la nueva moda. La violencia el credo.

Psicología amaneció pendeja. Totalmente deschavetada, loca, lurias y caótica.
Al final la satisfacción desapareció para dar paso a una neurosis colectiva. Pero la gota que derramó el vaso fue que los humanos incorporaron las armas a su modus vivendi. Los asesinatos comenzaron a sucederse y los jueces y policías tuvieron que empezar a trabajar más en serio, aunque siguieron robando y matando igual que los demás. El problema se hizo global ya que los medios masivos comenzaron a difundir estas nuevas modas que estaban ocurriendo en este poblado y todos imitaban las hazañas. La globalización en pleno. Cada día miles de putos insultos y madrazos entre la gente. El racismo se llevó a escalas personales donde ya no importaba la raza, credo o sexo. Todos contra todos. La mierda, la droga y el sexo a todos les llegará, malditos hijos de puta…
Psicología amaneció de la chingada…
Enfermó y murió poco después, igual que nuestro creador y de paso nuestro mundo se quedó agonizando.

Oswaldo Pérez Cabrera

lunes, 7 de mayo de 2007

de los sueños...

En los sueños las mareas suben intempestivamente, sin avisos ni sugerencias. En los sueños las figuras tienen colores inciertos. Inexistentes en el espectro terrestre ¿Con qué propósito están diseñados? ¿Por qué es necesario escapar de la realidad aunque sea dentro de nuestros propios confines?
Por eso inventamos tantas realidades virtuales en donde verter nuestros miedos y deseos que hemos colectado a través de una historia milenaria en repeticiones de a 144 revoluciones por existencia. En los sueños, con desearlo podemos salir de alguna mala situación, ahí se puede hacer trampa y conseguir un mejor final o simplemente despertar. Tal vez la vida es parecida la muerte; es despertar. Me pregunto si mis sueños ya estarán afectados. A veces vienen en fragmentos, a veces manejo por Francia escuchando música celestial, otras en un río alto y fangoso de algún trópico caluroso lleno de pasto o playas inmensas con esas mareas inciertas. En los sueños hay infidelidades bizarras y confusiones kármicas, pero también existen revisitaciones y tráfico de almas. A veces es sólo una fotografía de algún paisajito citadino de Ámsterdam, pero viene con olor incluido y la frescura del momento. Ámsterdam está llena de fantasmas. Los sueños deben de vibrar a un nivel imperceptible para el conciente humano, tal vez, se vea la dimensión de los muertos de este lado. Sería cosa de cruzar una fina tela de espacio atemporal, de gusano cósmico para llegar a la tierra de los incorpóreos. A donde van los jugadores cuando la máquina se está recargando o está apagada, fría, perdida para siempre. Ni en los sueños existe la eternidad. En el país de los sueños se escribe sin manos decía 713avo amor. En el reino onírico, los fantasmas pueden llegar con el pensamiento, uno de esa especie en jirones me lo dijo mientras se desvanecía hacia su dimensión. A veces sueño que estoy en algún atardecer adrenalítico mexicano; la playa toma el país invadiendo hasta la capital, yo me siento atrapado mientras trato de pensar por qué he regresado y siento miedo, a veces siento miedo de caer en una trampa burocrática y quedar encerrado en un lugar; el metro corre elevado y trato de escapar intempestivamente, también en estos territorios existe la claustrofobia. A veces sufro un Deja Vú dentro del Deja Vú, y sueño sueños ya soñados, a veces voy a países en los que nunca he estado y me pregunto por qué sueño que paseo por Buenos Aires o la Isla de Pascua, ¿Serán recuerdos premoniciones? Te sueño rubia, te sueño artista, te busco. Muchas veces la gente sin rostro me advierte que el mundo está asquerosamente podrido. Debemos de aprender a soñar, a poder controlar nuestra alma mientras el cuerpo está en stand by, en reposo, en estado latente y entonces podremos salir de paseo entre las luces neón y las alcantarillas, entre grietas en el viento, sólo entonces podremos volar de verdad. Para conocer realmente la magia hay que atreverse a estirarse. Como dos melodías que se tocan juntas y logras comprobar que suenan maravillosamente al mismo tiempo, la armonía de la mañana. “Estar consciente de que estas dormido y traspasar las puertas conscientemente”. Yo me imagino reduciéndonos entre anillos hacia la nada, hacia lo etéreo por el embudo del tiempo hasta cruzarnos con almas que no precisan de máquinas para seguir existiendo. En los territorios fantasmas de Morfeo se viaja con el deseo de la mente incorpórea hacia el reverso de la vida, un poco antes de llegar a la estación de la muerte, allí se ven los lugares como si los miráramos desde atrás del espejo; los paisajes se ven en siete dimensiones aún no explicadas a los que vivimos en la tercera. A veces durante el día recuerdo ese lugar y esos somnonautas con los que conviví en mi sueño y me preguntó en donde existirán o si es que existirá ese lugar mítico para mi ser; ¿Es que existimos? Tal vez todo sea un juego perverso.

Pero últimamente sólo sueño contigo…

OSWALDO PÉREZ CABRERA

sábado, 28 de abril de 2007

De la serie (X) formas de morir o de las 451 muertes mías.

Forma 449. Las curvas a veces muestran su invisibilidad arrogante provocando ruidos ensordecedores que metamorfosean el metal en cacofonías estridentes. Después, todo es tu sangre caliente cubriendo tu cuerpo frío por el dolor descendente; el sueño llega pronto en forma de alucinaciones de tu vida…

450…34MIL pastillas bicolores surgen ennegreciendo el cielo como huevos metálicos que van adquiriendo tonalidades brillantes. Como un arco iris inmenso, el kaleidoscopio de cápsulas cruza para desaparecer en el horizonte. Los aviones aterrizan boca arriba desgastando el pavimento, moviendo las banquetas. Abajo, una cara que mide un acre aparece en la colina parchada con cicatrices de puntadas electrónicas. Ensombrecida por el desfile aéreo a pesar de ser macro.
Bienvenido a la ciudad paradoja. Número de antenas no identificado.

La cara cierra los ojos como esperando el impacto.

451

OSWALDO PEREZ CABRERA

miércoles, 18 de abril de 2007

Sexo y estática

Sexo y estática
(visiones en teknikolor)

solía gustarte mi sonrisa
solía gustarte cuando mis dedos exploraban tu territorio de atrás.
Solía gustarte que te llevara de viaje agarrada de mis rodillas.
Solían gustarte mis risas.
Todo estaba tan bien...bien...bien...

Así que la chica subió hasta mi habitación, yo con sobredosis de hongos, ella con sudadera y jeans, sin ropa interior y con aliento alcohólico, su lengua vibrando y yo con la bizarra sensación de aquél que se acaba de despertar con la hierba y el alcohol a tope circulando por mi cerebro como un torrente de sustancias. Sí, la extraño, pero ella me estaba ofreciendo un poco de presente, no el ya perdido pasado lujurioso que ahora reside en mi memoria. Mi torcida memoria. La felicidad es la siembra de la nostalgia. Algunos tragos más antes de que los líquidos corporales se colapsen. Deseo por carne, deseo por perderse en un río de olvido abnegado. Simple concordancia, peligrosa danza. Esta noche, totalmente noche. Oscuridad laberíntica en mi cerebro. Besos lodosos, paisajes espantosos que provocan miedo. El cielo tiene un agujero. La chica acerca su mano hacia mi centro de placer. El porro se precipita entre las sábanas. Yo correspondo con mis dedos. Autómatas mareados acariciándose por el placer de ser. Alucinando. No puedo parar. Imágenes desfilando a través de las neuronas mientras todas las historias han sido contadas y revividas una y otra vez. Mi conciencia maneja una limo por la carretera de la psicodélia atropellando un convoy militar. Mandela está pensando en casarse con la top model del momento. Bush vestido en drag, mea sobre una calle llamada revolución con un porro en su boca parado sobre un tanque de gas estacionario. El pene de Clinton por fin se fuga con una boca de labios gruesos y leprosos. Maldoror se levanta de la tierra de la fantasía hacia la tierra del horror clamando sus niños desnudos. Hussein juega monopolio con cien sombras de él esperando a ser ejecutado, los soldados tienen problemas para adivinar cual es la sombra correcta. Un presidente bestial termina con el ganado de su país. El mayor narcotraficante de cocaína se une al coro de su iglesia local. La última moda de Fidel Castro es teñirse la barba con los colores del arco iris. No existe un lugar en el mundo en donde no haya un prisionero amarrado gracias a leyes invisibles. Y tú eres un prisionero de tu propia cabeza. Deja las drogas lector. El papa es un travestí vestido en su bata noctámbula monocromática. La luna está hecha de látex y el sol de propano. Zeus sigue organizando orgías con dioses de diferentes libros. Tu dios es realmente una mujer, su hijo fue el primer hippie. Bakunin le dice a los anarquistas que usen margaritas en su cabello. El río corre hacia arriba.
Yo siento la humedad de su cuerpo, gimiendo y murmurando a oscuras. ¡Más! ¡Más! Dime que soy una puta, ¡Trátame como a una estúpida perra! Un agujero negro se está tragando el ejército del mundo. Tú has sido programado. Un virus artificial peca con glotonía. La humanidad destruyendo a la humanidad. Los muertos están formando un partido de corte liberal. Maldición. ¿Alguna vez has visto al diablo bailando en su traje de gala? Vende, vende, vende, dinero dinero dinero. Consume borrego, consume. Sigue caminando por el lado derecho. Deja de ser un rebelde de pose. Hasta tu confesor era un rebelde; ahora fornica mujeres caras con tu dinero. Sólo coge el ritmo, arriba y abajo, adentro y afuera. Tan caliente y húmedo. Sade era una monja que masturbaba otras monjas con el crucifijo. Bajo la tierra existe una ciudad en donde escritores como Machen, Lovecraft, Wells, Poe y Dunsany siguen esperando por su ensalada de gusanos panteoneros. Los escritores están en peligro de extinción. Inmortalidad escrita en una hoja blanca de papel. Viviré mientras alguien me lea. Nosotros sólo éramos cuerpos uno para el otro. Seres hedonistas en busca del bienestar corporal. THC diluida en hormonas. La sangre bombeando. El calor y la fricción. El sabor a sal. El sonido de las estrellas. Bukowski piensa que soy un tipazo porque he hecho la paz con el alcohol; él sigue estando tres pies bajo tierra. Tú beberías meados si te dijera que es la última droga, un enteógeno renal. En una isla desierta los presidentes corruptos nadan en una piscina llena de dinero mientras se acarician sus partes íntimas con sus manos avaras. Osama y Bush en un felatio aberrante. Paisajes desoladores de verdes descoloridos y colores arenosos. El océano brilla con ruidos. Los peces lloran su dolor. Desvaneciéndose. Inevitable extinción. Animales carentes de lucha se desploman. Soldados con miedo. Soldados sin cerebro. Los espejos también están perdiendo su capacidad de reflexión. Y las catedrales se erigen como grandes monumentos a la soberbia buscando los activos en la producción de idiotas. Incluso en tu lugar feliz, en tu último refugio hay una guerra en curso. Piensa en algún lugar feliz, todos se han ido, buscando mundos en donde no sean agujereados por el petróleo asesino. Las modelos salen desnudas a manifestarse en contra del cáncer producido en sus caras por una famosa marca de cosméticos; las tetas se balancean rítmicamente de un lado a otro mientras la tinta de las pancartas se corre debido a la lluvia ácida. Un chorro increíble ilumina el cielo. El cabello cosquillea mi rostro y las caderas embisten furiosamente. Enciende el aire, llena tu cuerpo cárcel con deseo y lujuria, nena préndele fuego a la tierra que hay entre mis piernas. Combustiona el aire. Así que la chica se fue después de un orgasmo ruidoso servido con aroma animal y un cocktail de semen. El sol ya estaba saliendo y molestaba a las piedras de mis ojos. Tal vez otra cerveza calme mi cuerpo. Tirado sobre la cama mirando las figuras sinfín del techo blanquecino. No otro desfile. La relajación siempre vendrá a darnos una mano. Noche tormentosa. mi ex... sí, solía gustarte mi sonrisa. ¿es que existe algo más simple que eso? ¿Que la vida misma?

OSWALDO PÉREZ CABRERA

miércoles, 11 de abril de 2007

Oda a Hull

Por los ríos se cuelan los drenajes de mis impolutos pensamientos, bastardos demonios desplegan sus alas imprudentemente dentro de mí cabeza, tengo comezón en el cerebro, tengo demasiados pensamientos, costras de vida, ostras afrodisíacas. Mi normalidad se ha tornado bizarra, buceo dentro de la capa de tinto, me quema el pecho al salir a respirar.

El poeta de los ojos tristes no encuentra espejo alguno para reflejar su mirada confusa, atocigar el alma, que salga el agua del cuerpo. Hoy estamos solos con las botellas pintadas sobre los anaqueles, la lluvia perfora el Domingo solitario enfriando el pavimento aceitosos de este pueblo francófono. Yo siento que las hornillas se han encendido dentro de mi caja toráxica.

¿Qué significa estar aquí? Atrapado en un charco sobre tus rodillas. ¿Qué significa imaginar tus senos majestuosos? Tus comisuras inalcanzables con mi figura de hippie. Los años van. El tiempo se desdobla a una velocidad que nos impide acostumbrarnos al presente efímero. Las calles desiertas deben de significar algo. Octubre siempre me resulta pesado, siempre bebo con la melancolía y la soledad. Siempre me visita la inconformidad, como un virus que me corroe por dentro y me hace moverme. No ´se de qué escapar. No sé por qué me asfixio.

Sobre los aleros del tejado las explosiones de agua. Dentro de mi corteza las implosiones de cordura copulan con los de la locura. Hermanas gemelas antagónicas. La locura de tenerte, la cordura de perderte, la cordura de olvidarte, la locura de visitarte. Me sudan las manos cuando te pienso, ¿Qué idioma me habla esta ciudad. Las nubes se desbaratan sobre mí. Esperamos fantasmas. Perseguimos quimeras.

Hull me trajo un sótano a medio construir. Es decir un rincón del sótano a medio construir, con cables sobre mi cabeza y una alfombra roída bajo mi cuerpo borracho que se tiraba envuelto en un saco de dormir. El pueblo me recibía siempre con una bofetada de aire puro y de nostalgia por quedarme en el pueblo y empezar algo desde cero. Una nueva personalidad que pudiera ser políglota en cuestiones canadienses.

sábado, 31 de marzo de 2007

Supersónico

Supersónico

Como aquel día que abordé el jet supersónico 623 hacia los espirales de polvo de estrella astillada y acabé en una cobacha café madera de la gruesa con hongos por doquier, lo bueno es que había cerveza que salía del moho de las paredes descoloridas que pintaban vírgenes con herrumbre.
Yo era vigilado por seres alados que lo único cierto que tenían, era su condición de voladores etéreos; las alas estaban hechas de plumas ectoplásmicas y su figura era casi indescifrable debido a la fugacidad propia de los seres fantásticos y supernaturales. El problema era que para mis ojos sus partículas subatómicas se movían demasiado rápido y en largas distancias por lo que pueden aparecer y desaparecer a placer y en espectros difuminados. Ondas hertzianas de dimensiones continentales también se colaban entre los poros de los muros húmedos y deslavados; surrealismo en las paredes creadas por el azar y el tiempo.
El aliciente era sentir romper el aire, literalmente colarse entre los poros aéreos, entre esos pliegues que existen entre la molécula H y la molécula O y echarle un vistazo a la dimensión que funciona paralelamente detrás, resguardada de todas las contaminaciones de los mundos materiales.
Yo quería escalar por las grietas negras del universo agarrado firmemente de algún equipo de suave constitución, casi imperceptible a las básculas y que me sirviera de bastón-radar por los laberintos invisibles de los macroespacios.
Pero algo salió mal y me mandó a mudar a esta cumbacha de tonos esquizos en donde animales que producen fobias se convierten en mi alimento principal; en este micro ecosistema en el que parece ser que estoy en la cima de la cadena alimenticia a no ser que a los seres quasi-espirituales se les ocurra demostrar su condición de cambiadores del destino y me aplasten como yo aplasto a las cucarachas y me botaneen como yo lo hago con los insectos de aquí o me utilicen para saciar su sed de sangre como yo lo hago con las ratas.
Las manchas religiosas a veces se tridimensionalizan burlándose de mis ojos y engañando a mis creencias que distan mucho de ser normales.
El peor castigo para un alma es el estar encerrada en un cuerpo decrepito y poder vislumbrar los alcances desencarnados que se suceden del otro lado del aire, sin embargo, a la mía le bastaría con andar por tus calles y callejones citadinas.

OSWALDO PÉREZ CABRERA

domingo, 25 de marzo de 2007

Transfixion

TRANSFIXIÓN
EL ABUSO EN EL CONSUMO DEL LENGUAJE PUEDE SER LETAL PARA SU SALUD

En alguna hermosa región de España, rodeada de valles verdes y pequeñas vargas en donde se repiraba lozanía en el ambiente y el agua de los ríos que cicatrizaban la tierra fértil era tan pura como la virgen de Fátima y tan clara como el cristal de Bacará. Allí moraba Hernando Martínez de Toledo, zapatero de profesión. Vivía en un pueblo por donde pasaron celtas, sefaradíes y demás culturas antiguas y al momento en que transcurría nuestra historia era habitado por aldeanos sin muchos recursos económicos y poca educación. Sin embargo, les llegaban noticias tales como que un tío llamado Cristobal Colón navegaba aguas desconocidas y conocía gente olvidada por la misericordia del Señor. Una civilizaciones con secretos exóticos y muchas riquezas, todas declaradas propiedad de la Corona. También llegó a sus puertas el triste deceso de la ilustrísima Isabel La Católica. Sin embargo, había algunos personajes, que deseosos de adquirir mayores conocimientos, alimentados por las aventuras de jóvenes mozalbetes en tierras fantásticas, por las tradiciones alquimistas y conocimientos herméticos, que fueron frenados en seco por la Inquisición; que además vetó la sed por desentrañar los misterios de la vida y de la extraña conducta humana, puso un velo en los ojos del pueblo y combatió la creciente Reforma protestante y a los demonios y brujas que se mezclaban entre los mortales. No obstante la tecnología actual, sigue existiendo represión como la que predominaba en aquellos lejanos tiempos y seguimos quemando gente en las hogueras penitenciarias.

Hernando Martínez de Toledo siempre vivió en paz, tanto con su gremio, como con su alma bajo las normas católicas; su existencia era regida por su Dios Omnipotente al que veneraba y su cultura se reducía a los cánones teológicos dictados por la Iglesia, y por supuesto, a su profesión. Pero su apacible vivir se vio atormentado aquella mañana funesta en la que para su mala fortuna, la Inquisición visitaba los alrededores. Su psique tuvo una abertura y sintió que Belcebú le susurraba mandatos en un lenguaje extraño e ininteligible.
Mañana gris en la cual la llovizna golpeteaba el alero presagiando una tempestad mental. Despertó mientras su sueño se difuminaba poco a poco; había soñado con ángeles rojos, con seres humanos moviéndose como robots al compás de luces estroboscópicas y ritmos salvajes, máquinas voladoras, máquinas parlantes, degeneraciones sodomíticas, un sin fin de sucesos que su cabeza no lograba comprender, términos todavía no acuñados, aparatos todavía no inventados, doctrinas inimaginables, cielos marrones, etc. Su pesadilla no parecía tener fin. Estaba seguro que había visto el infierno. Por supuesto no entendió nada.
Salió de su taller por donde ya confluían algunas personas.
- Buen día tengaís caballero.
- Dios mediante Don Hernando ¡Qué gris se ha tornado esta mañana!
- Verdad es su Ilustrísima.
(El abuso en el consumo de este producto es nocivo para la salud)
- ¿En qué puedo serviros?- Replicó Hernando extrañado por el susurro acaecido en su cerebro.
- Si fuera su merced tan amable de reparar estas zapatillas.
- Considérelo hecho.
(No deben consumirlo fenilcetonúricos contiene fenilalanina)
- ¿Os pasa algo Don Hernando? ¿Algún mal os aqueja?
- No debe ser la lluvia, me hace escuchar cosas.
- Pues quede señor, Dios con vuestra merced.
Hernando fue en pos de sus herramientas dispuesto a trabajar sobre el calzado atrasado, pero mientras martilleaba y pegaba suelas, las extrañas voces seguían persiguiéndolo en diversos tonos.
(Fumar puede ocasionar enfisema pulmonar)
- ¡Ay Señor mío! ¿Pero qué significado pueden tener esas palabras?
Un golpe certero en un dedo, el golpe, por supuesto tendría que haber dado en el clavo.
(La bomba atómica cayó sobre Hiroshima y Nagasaki. Japón estaba derrotado de todas formas)
- ¡Qué un mal rayo me parta si sé lo que significa esa frase.
Los murmullos comenzaron a desesperarlo, golpeó su cabeza tratando de librarse de las voces que lo turbaban. Volteaba intempestivamente buscando por todos los rincones el origen de aquellas voces.
(La paranoia es sinónimo de monomanía que a su vez es la locura por una sola cosa)
Arrojó un zueco por la ventana mientras se tapaba las orejas con fuerza, aunque ya presentía que sería infrustuoso.
(velocidad matemáticamente es espacio entre tiempo)
Gritó tratando de apaciguar el taladro fonético.
(Un tifón en Manila mata a millares de personas, informó la agencia de noticias Reuter)
- No me interesa ¡Así hayan muerto un millón! ¡Por las gracias del Espíritu Santo para ya!
Esta vez el grito se escuchó por todo el recinto llamando la atención de propios y extraños.
- ¿Pero que maldición ha caído sobre mi alma?
(Murió de Síndrome de Inmunodeficiencia Adquirida SIDA)
Comenzó a sollozar mesándose los cabellos, la desesperación lo visitó corriendo a su agotada paciencia.
(LSD-25, mescalina, dexedrina, bencedrina, methedrina, ¡Velocidad! hierba, polvo de neón)
- Madre, ¡Escuchad! ¡No comprendo! ¿Qué quereis de mí?
- ¡Por Dios bendito hijo ¿De que estais hablando?
- Escuchad, ¡Por piedad! ¿Que demonios es kleenex?
- No blasfemes Hernando.
- Ayúdame madre que enloquezco
(por salud come frutas y verduras)
- Lo sé, pero ¿Acaso hay un trasgo escondido?-
Hernando comenzó a tirar mesas y estantes lanzando alaridos dementes que alarmaron a su madre quien intentaba detenerle, él le dio un empellón que la mandó de espaldas, ella se incorporó y salió corriendo a buscar ayuda.
(pague impuestos a tiempo, evite consecuencias)
- ¡Pero, los pago!
Mientras tanto, un grupo de curiosos se juntó alrededor tratando de adivinar que le sucedía al joven zapatero. No podían creer que una persona ejemplar pudiese enloquecer tan abruptamente.
(Come futbol, sueña futbol, Coca Cola es lo de hoy, Pepsi Generation Next, veneno negro con gas carbónico, la aguas negras del imperialismo)
- Padre, por favor que estoy endemoniado.
- Calmaos hijo, ¿Cuáles son tus afecciones?
- Las voces ¡las voces! – gritó mientras se adorrillaba desgarrando el atuendo del representante de la Inquisición, su rostro tenía una mueca de ansiedad.
- ¡Por Dios bendito! ¡Está poseído! Yo te ordeno Satán que abandones este cuerpo. En nombre de Dios nuestro Señor regresa a tu infierno legión del mal.
El prelado inició su exorcismo en el improvisado altar, conjurando en latín, sólo conseguía aumentar la histeria de nuestro personaje quien lo único que deseaba era morir, arrancarse la cabeza y terminar con el tráfico de sonidos incomprensibles para él. El ministro estaba tan asustado como él, pues era la primera vez que presenciaba un caso de histeria así y dudas le comenzaron a recorrer el cuerpo, tal vez éste sí estaba poseído.
(todos los niños, todas las vacunas, la poliomelitis puede ser erradicada)
Debido al fracaso de la parafernalia católica, Hernando fue transladado a la sala de torturas en donde lo montaron en el potro quien lo estiraba al máximo para hacerlo confesar, pero él no pensaba en nada, él ya se había resignado, realmente creía que una legión de demonios lo había invadido pero no lo había exteriorizado, así que gritó con todas sus fuerzas:
- ¡Por la gracia de Dios, el demonio ha entrado en mi alma!
(Hecho en Mexico por Cervecería Modelo S.A. de C.V.)
Sin embargo por costumbre lo siguieron torturando, ya que nadie confesaba así tan de buenas a primeras.
- ¡Matadme! ¡Matadme!
Todos los ecleseásticos prepararon una hoguera y convocaron a todo el pueblo, estaban asustados ante un caso legítimo de posesión satánica, le colocaron un casco con picos en la cabeza y Hernando se golpeaba aumentando su dolor en busca de alivio.
(and the Oscar goes to Juliette Binoche)
(Estalla una bomba en el metro de cercanías de Madrid)
Hernando fue amarrado a un madero, alcanzó a ver a su madre llorando, él ya no tenía lágrimas, comenzó a sentir el calor subir por su cuerpo
(El Calcio fortifica los huesos y evita la Osteoporosis)
Pensó en su pequeño taller, en el apacible campo, en la brisa fresca de un atardecer junto al río, en la mozuela con quien quería contraer nupcias y que ahora lo miraba aterrorizada
(evite accidentes, póngase el cinturón)
En su madre, ¿Por qué a él que había sido tan devoto? ¿Por qué Dios le había volteado la espalda?
(Reacciones secundarias: Gastritis, hipertensión, jaquecas)
El dolor comenzó a agudizarse, era insoportable, pero era la única salida.
(Utilice condón Sico si conviene)
El olor a quemado presagiaba el final, toda su vida destrozada en un sólo día ¿Qué había hecho para merecer tal castigo?
(recicle su basura)
Se desmayó, jamás podría haber comprendido que en su pequeña e ínfima cabeza se había abierto una diminuta puerta interdimensional que dejaba entrar ruidos de otros tiempos y espacios. Trepanación de su psique. Comenzó a perder conciencia…
(Vote por el PRI, el nuevo partido)
(Amorcito corazón, yo tengo tentación…)
(Fue sodomizada y descuartizada)
(Ian Curtis se suicidó. Se colgó en su cocina)
(Un par de aviones en el vientre de la bestia)
(La dictadura militar triunfó de nuevo en América)
(Guerra bactereólogica entre E.U.A y orientales, entre católicos y musulmanes)
(La Apocalipsis llegó, el holocausto aterrizó en nuestro planeta)
(Padre nuestro que estabas…)


OSWALDO PEREZ CABRERA